La Paradoja del Contrapoder Cristiano frente a Nefarious (y 4)
Manuel Ballester
En las últimas tres entregas de Letras de Parnaso,
hemos profundizado en la naturaleza del mal inspirados por la película Nefarious,
cuando habla el diablo. Comenzamos cuestionando la visión socrática
del mal como simple ignorancia en «Nefarious, ¿y si el diablo no
existiera? (1/4)», destacando la paradójica realidad del mal, capturada
magistralmente por Ovidio en su sentencia “Veo lo mejor y lo apruebo, pero hago
lo peor” (Video meliora proboque, deteriora sequor).
En «Nefarious: ¿y si la batalla continúa? (2/4)»,
exploramos la concepción del mal como un trastorno psicológico versus un conflicto eterno entre fuerzas
celestiales y demoníacas, destacando cómo ignorar esta batalla nos hace
vulnerables.
El tercer artículo, «El mal, la mentira y la Iglesia (3/4)», trató sobre cómo la Iglesia, compuesta por seres falibles, enfrenta el mal reconociendo su omnipresencia y capacidad de redención. Además, sugerimos que el sacerdote de la película podría haber simbolizado a la Iglesia como un contrapoder al diablo.