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sábado, 9 de agosto de 2025

Cuando el horizonte se encoge

 


Cuando el horizonte se encoge

A veces la vida se nos queda pequeña. No porque cambien las medidas del mundo, sino porque se apagan las perspectivas. Todo se repite, pero no como las olas, que vuelven siempre nuevas, sino como un eco que se va desgastando. Entonces sentimos el encierro: no un calabozo visible, sino un límite invisible que nos aísla del horizonte.

La literatura ha sabido retratar bien esa sensación. Pensemos en los personajes de Sartre atrapados en una habitación de la que no pueden salir (A puerta cerrada), o en Gregorio Samsa en La metamorfosis, confinado no sólo en un cuarto sino en un cuerpo que ya no reconoce. Son historias que nos incomodan porque reconocemos algo de nosotros en ellas.

Y, sin embargo, incluso en el encierro hay algo que puede abrir una rendija: darnos cuenta de que formamos parte de una historia. No somos un verso suelto. Sam y Frodo, atrapados en la cueva de Ella-Laraña (Shelob), sin ver salida y con el peso de la misión a cuestas, se preguntan cómo contarán su aventura si sobreviven. Y en ese imaginar la narración, en medio del encierro más literal y oscuro, se reconocen dentro de algo más grande que ellos. La prisión se ensancha cuando entendemos que nuestra vida, incluso en sus horas más sombrías, pertenece a un relato.

Esa conciencia nos ayuda a esperar. No a esperar de brazos cruzados, sino con la esperanza activa de quien sabe que el capítulo presente no agota el libro. Como le dice Gandalf a Pippin antes de la batalla: “He hablado palabras de esperanza, no de victoria”. La esperanza no es ingenuidad: es mantener encendida la certeza de que hay sentido más allá del momento.

Y entonces vuelve el mar. El mar como imagen de la vida: siempre igual y siempre nuevo, repitiéndose y recreándose. Paul Valéry escribió que “el mar, el mar, siempre recomenzado”. Así es también nuestra historia: olas que regresan con otro matiz, un tono distinto de luz, un eco renovado.

 

***

 

Algunas de estas ideas brotaron durante un Encuentro con Hugo Álvarez Picasso en Tinta y Caos.

Fue una conversación serena y luminosa. Puedes verla completa aquí:

https://youtu.be/-ukehwZoagA

o escucharla en Spotify:

https://n9.cl/g6wf6

sábado, 19 de julio de 2025

Llevar el fuego. Sobre “La carretera” de Cormac McCarthy





 

Llevar el fuego.

Sobre “La carretera” de Cormac McCarthy

Por Manuel Ballester

 

¿Qué significa ser humano cuando todo lo humano ha desaparecido?

En La carretera, Cormac McCarthy responde con una historia sencilla y brutal: un padre y su hijo caminan por un mundo arrasado. No hay ley, no hay luz, no hay futuro. Sólo ceniza, hambre y miedo. Y sin embargo, ellos caminan. Porque “llevan el fuego”.

miércoles, 9 de julio de 2025

Tolkien y el poder de los pequeños

 


Tolkien y el poder de los pequeños

Cuando hablamos de los grandes relatos, no lo hacemos sólo por el placer de leer historias bien construidas. Lo hacemos porque, a través de ellas, intuimos algo verdadero sobre nuestra propia vida. Eso ocurre con la obra de J.R.R. Tolkien, y en especial con El Señor de los Anillos, donde el centro moral no lo ocupan los sabios ni los poderosos, sino los pequeños. No sólo en tamaño, también en influencia y ambición.

¿Por qué el poder debe ser gestionado por los pequeños? ¿Qué tienen ellos que no tengan los grandes?

sábado, 4 de septiembre de 2021

Para volver al hogar, primero hay que salir: El hobbit

 




Para volver al hogar, primero hay que salir: El Hobbit

 

 

 

Manuel Ballester

 

 

Resultaría ocioso referir noticias biográficas sobre Tolkien (1892-1973). Se trata de un autor mundialmente conocido por haber creado un universo fascinante. Con su correspondiente cosmología. Porque ese mundo es un cosmos.

Para los griegos, cosmos es lo opuesto a caos. Cosmos supone orden: es el universo, la totalidad de las cosas, en cuanto que pertenecen a un sistema, obedecen a unas reglas (que el hombre puede descubrir e incluso –eso es la magia- dominar).