Iniciar algo que merezca tener continuidad significa alejarse del camino por el que nos lleva la costumbre, que todo lo allana.
Para superar
la inercia hay que empezar por superarse a sí mismo. Asuntos complicados y que
nadie razonable haría sin un buen motivo.
Quizá
por eso dice Houellebecq que

