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jueves, 26 de octubre de 2023

Sobre los comienzos

Iniciar algo que merezca tener continuidad significa alejarse del camino por el que nos lleva la costumbre, que todo lo allana.

Para superar la inercia hay que empezar por superarse a sí mismo. Asuntos complicados y que nadie razonable haría sin un buen motivo.

Quizá por eso dice Houellebecq que

«los precursores necesitan, por lo general, una descripción algo más larga, puesto que su recorrido suele ser más atormentado y confuso»,
Houellebecq, Las partículas elementales, I, 4

sábado, 29 de abril de 2023

Paciencia y acción

Cuando una realidad podría (o, incluso, debería) ser mejor, la vemos como algo insuficiente, deficiente o, en otros términos, lo llamamos malo.

Algunos fijan la atención en el bien, se esfuerzan por realizarlo. Se fortalecen y llenan de esperanza porque, si lo entiendo bien,

«Vienen buenos tiempos, pero vienen despacio;

Good times are coming […] but they’re sure coming slow», Neil Young

jueves, 9 de marzo de 2023

Vida y trabajo

 La tierra nos acoge y nos nutre, en muchos sentidos.

Pero hay que bregar para sacarle partido.

Hace falta ingenio y trabajo para hacer fructificar el mundo y la vida.

Algo de esto le entiendo a Miller cuando dice:

«El mundo es una ostra, pero no puedes abrirla sobre un colchón»,

Arthur Miller, Muerte de un viajante, Acto I, p. 51.

lunes, 20 de noviembre de 2017

La moral y la masa

De la época escolar retenemos la obviedad de que quien aspira al 10 no siempre lo consigue, pero se queda cerca. Quien aspira al 5 no siempre lo consigue y, por eso, con frecuencia suspende.
Algo así ocurre en la vida.
La moral, la tensión por conseguir realizar nuestra mejor posibilidad, significa poner una meta noble a nuestro esfuerzo, concebir nuestra vida como una tendencia a algo elevado.
En la vida, como en los estudios, también los hay que no aspiran nada más que a que termine el curso con las menores preocupaciones posibles.

Quizá por eso Ortega dice lo que dice. Ahí lo dejo. Por si interesa:


«El hombre-masa carece simplemente de moral, que es siempre, por esencia, sentimiento de sumisión a algo, conciencia de servicio y obligación»,

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

martes, 31 de octubre de 2017

Laberinto o transcendencia

Dotar de sentido a la propia vida es trascenderse, salir de si para fijarle finalidades, metas, retos.
Llenarse de ánimo, deseo y fuerza para lograrlo. Forjarse un carácter y un destino.

Algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:


«Librada a sí misma, cada vida se queda en sí misma, vacía, sin tener qué hacer. Y como ha de llenarse con algo, se finge frívolamente a sí misma, se dedica a falsas ocupaciones, que nada íntimo, sincero, impone. Hoy es una cosa; mañana, otra, opuesta a la primera. Está perdida al encontrarse sola consigo. El egoísmo es laberíntico. Se comprende. Vivir es ir disparado hacia algo, es caminar hacia una meta. La meta no es mi caminar, no es mi vida; es algo a que pongo ésta y que por lo mismo está fuera de ella, más allá. Si me resuelvo a andar sólo por dentro de mi vida, egoístamente, no avanzo, no voy a ninguna parte; doy vueltas y revueltas en un mismo lugar. Esto es el laberinto, un camino que no lleva a nada, que se pierde en sí mismo, de puro no ser más que caminar por dentro de sí».

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

sábado, 23 de septiembre de 2017

Esfuerzo y herencia

Lograr un patrimonio, consolidar unos bienes, supone esfuerzo. Tarea de una vida.
Si nuestros hijos sólo reciben el patrimonio e ignoran el esfuerzo no valorarán lo que reciben y no sabrán incrementarlo ni, quizá, conservarlo.

Y mucho mejor, claro, lo dice Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Un mundo sobrado de posibilidades produce automáticamente graves deformaciones y viciosos tipos de existencia humana —los que se pueden reunir en la clase general «hombre heredero» de que el «aristócrata» no es sino un caso particular, y otro el niño mimado, y otro, mucho más amplio y radical, el hombre-masa de nuestro tiempo—».

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas

viernes, 22 de septiembre de 2017

Conflicto interior

La vida es paradójica en cierto sentido. Estamos llenos de contradicciones, con nosotros mismos: deseamos comer de todo pero no queremos engordar, nos gustaría dedicarnos a la holganza pero queremos estar fuertes, llenos de realización, éxito y vitalidad.
Cualquiera entiende que las tendencias que manifiestan nuestro conflicto interior han de ser orientadas. En caso contrario, sabemos qué tipo de querencias se impondrán sobre las otras, qué tipo de vida iremos consolidando a cada nuevo acto, a cada nueva elección. Será letal.
Porque lo vital es la coordinación, la organización de nuestras instancias para hacer lo que toca cuando toca. Eso es lo vital, lo propio de una vitalidad fuerte.
Algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Toda vida es lucha, el esfuerzo por ser sí misma. Las dificultades con que tropiezo para realizar mi vida son precisamente lo que despierta y moviliza mis actividades, mis capacidades»,

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Facilitar la vida

Hay quienes, a veces, tienen un mal sabor de boca respecto a las circunstancias adversas de su vida.
Y quieren evitar a sus hijos y a la gente a la que quieren aquellas estrecheces.
Como si lo que fue negativo y opresivo, lo que nos obligó a esforzarnos, no hubiese contribuido a forjar nuestro carácter, a hacernos resistentes y merecedores de alegrarnos por nuestras conquistas.
Como si fuese posible disfrutar del éxito sin haber bregado por conseguirlo.
Y algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Tenderíamos ilusoriamente a creer que una vida nacida en un mundo sobrado sería mejor, más vida y de superior calidad a la que consiste precisamente en luchar con la escasez. Pero no hay tal».


Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

domingo, 22 de junio de 2014

Sentido del trabajo

«basta tener en cuenta la debilidad humana para comprender que una vida, de la que la noción misma de trabajo hubiera casi desaparecido, quedaría abandonada a las pasiones y quizá a la locura; no hay dominio de sí sin disciplina, y no hay otra fuente de disciplina para el hombre que el esfuerzo requerido por los obstáculos exteriores»,


Simone Weil, Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresión social.

martes, 4 de marzo de 2014

25. Promete al hada que será bueno


En el capítulo anterior Pinocho pide ayuda. No la merece y él lo sabe. Cabalmente, no le auxilian ya que está en condiciones de cubrir sus necesidades trabajando. Así se lo espetan, con distintos tonos, diversos personajes.

Aparece entonces una misteriosa mujercita. Tampoco le da limosna, también le recuerda su deber. Pero introduce un matiz significativo que supone un progreso: consigue que Pinocho quiera trabajar y, efectivamente, gane su pan cumpliendo con su deber.

martes, 18 de febrero de 2014

24.4. La "misteriosa donnina"



La vida plantea necesidades a las que hemos de atender. Unos, como en Atrapabobos, lo hacen robando; otros, como en el país de las abejas industriosas, trabajando. A Pinocho no le apetece trabajar y opta por mendigar. Geppetto le había advertido ya de que sólo tienen derecho a hacerlo quienes están condenados a no poder ganarse el pan. No obstante, el muñeco pide. En el capítulo anterior vimos que todos coinciden en negarse a ayudar a quien no está dispuesto a hacer nada.

Estando así, «pasó una buena mujercita, una buona donnina, que llevaba dos cántaros de agua».

jueves, 30 de enero de 2014

Esfuerzo

«Lo primordial del esfuerzo es su fin, no su modo:
La fin de l'effort est primordiale, non son mode»,

Malègue, Augustin ou Le Maître est là.

miércoles, 25 de septiembre de 2013