La carretera, de McCarthy: del
apocalipsis al misterio
Manuel Ballester
El emigrante, el turista y el peregrino… viven y viajan, que
así es la vida humana. Navicare necesse
est: la vida es viaje. Varía el estilo, cambian los paisajes y las circunstancias,
se transforma la mirada pero se mantiene la esencial identidad entre vivir y
viajar.
Occidente lo supo pronto, cuando el poeta ciego capturó para la posteridad el viaje de Odiseo, que es modelo de los viajeros de todo tiempo. También el Ulises de Joyce habló del camino del hombre contemporáneo. Y algo de esto, esencial de todo hombre (que es cualquiera y es Nadie cuando el cíclope quiere destruirlo), hay en La carretera (The Road, 2006), la célebre obra de Cormac McCarthy (1933-2023).
