¿Eres un cisne o sólo un pato raro?
Hay pocas historias tan conocidas como El patito feo.
Todos creemos saber lo que significa. La hemos escuchado desde niños y solemos interpretarla de la misma manera: quien es rechazado por los demás no debe preocuparse demasiado porque, en realidad, es superior a quienes lo rodean. El patito feo resulta ser un cisne.
La moraleja parece sencilla: si no encajas, quizá seas mejor que los demás.
Pero las cosas no son tan simples.
Y probablemente Hans Christian Andersen tampoco pretendía decir exactamente eso.


