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jueves, 4 de abril de 2024

Sobre el sagrado deber de descansar

 



Sobre el sagrado deber de descansar

 

 

 

Manuel Ballester

 

 

El descanso tiene buena prensa. El merecido descanso, una merecida buena fama.

Ocurre, sin embargo, que el descanso a veces queda cerca de la desgana, el hastío y el aburrimiento. Y entonces la cosa cambia.

viernes, 22 de noviembre de 2019

Leer y conversar


El trajín de nuestras vidas facilita manejar cosas y, como por contagio, tratarnos a nosotros mismos y a los demás como si se tratase de cosas, despersonalizadamente. Facilita, es la tendencia dominante. Pero no impide que algunos hagan un paréntesis y cultiven su interioridad, se humanicen y se enriquezcan tratando a personas y disfruten usando las cosas, que todo podría ser.

Algo de esto le entiendo a Gabriel Zaid. Y ahí lo dejo, por si interesa:

«Ante la disyuntiva de tener tiempo o cosas, hemos optado por tener cosas. Hoy es un lujo leer a Sócrates, no por el costo de los libros, sino del tiempo escaso. Hoy la conversación inteligente, el ocio contemplativo, cuestan infinitamente más que acumular tesoros culturales», Los libros y la conversación, p. 111

viernes, 15 de diciembre de 2017

Sentido de la juventud

Cada época de la vida tiene su tarea, tiene algo que aportar a la vida en su conjunto. Y volcarse vibrante a ese quehacer constituye la plenitud, el sentido de ese momento. Y madurar, para iniciar con paso firme la siguiente etapa, la siguiente tarea.
Hay tiempo de sembrar y de recoger, de enamorarse y de pasear nietos. Todo fascinante cuando se hace a su debido tiempo. Todo con ventajas, gozos y esfuerzos, éxitos y fracasos, que de todo hay.
Pero no hay una etapa en la vida que consista en no hacer nada, en el simple vivir de las rentas ajenas.

Quizá por eso Ortega dice lo que dice, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:
  
«La juventud de ahora, tan gloriosa, corre el riesgo de arribar a una madurez inepta. Hoy goza el ocio floreciente que le han creado generaciones sin juventud»,

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Alegría-Ocio

«Es el hombre contento el que hace las cosas inútiles; el hombre enfermo no es bastante fuerte para ser un ocioso»,

Chesterton, Ortodoxia.

jueves, 9 de mayo de 2013

Trabajo-ocio



«Un hombre sólo reposa y se alegra cuando ha puesto toda su alma en su trabajo, cuando lo ha hecho lo mejor que sabía; sin embargo, lo que ha hecho o dicho de otro modo no le dejará descansar. Es un desahogo que no desahoga: el genio le abandona en el intento, y en tal caso las musas, la inventiva y la esperanza ni se le acercan»

Emerson, La confianza en sí mismo.