Entusiasmo por la realidad:
El mal, la mentira y la Iglesia (3)
Manuel Ballester
Esta sección intenta
contagiar entusiasmo. Ante la realidad, no una fogosidad fruto de peculiares y
envidiables disposiciones psicológicas. Entusiasmo al descubrir la maravilla de
la realidad.
Aunque hay mal y hay gente
mala. Las dos últimas entradas de esta sección se han ocupado precisamente de
este asunto: ¿cómo entusiasmarse ante una realidad que incluye el mal? Tomamos
pie de la película Nefarious, cuando
habla el diablo.
Sentimos instintivamente que el mal no debería existir. Pero ahí está, a cada paso que damos. Requiere, por tanto, una explicación. Para entenderlo y, comprendiéndolo, atenuar su impacto en nuestras vidas.