
Retazos de otras vidas
Manuel Ballester
Hay quien piensa que, puesto que lo que nos alimenta está en
la tierra, lo adecuado sería andar a cuatro patas, mirando nuestros pasos y
nuestras nourritures terrestres, que
diría Gide.
La posición erguida puede dar la impresión de elevación de
miras, de superioridad y sabiduría, ciertamente; pero, quien anda así por la
vida, es posible que descuide sus pasos y acabe tropezando o cayendo en una
zanja.