28.2. Quieren freirlo como un pez
Huyendo de Alidoro, el perro que lo perseguía, acaba en el
mar. Tras salvar a Alidoro, se va nadando pero es capturado. Cae en la red de un
pescador con aspecto espantoso, que «parecía un enorme lagarto erguido sobre las
patas traseras».
El pescador verde lleva la pesca al interior de la cueva
donde destaca una sartén destinada a freír los peces.
