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viernes, 13 de agosto de 2021

El respiracionismo y sus enemigos

 


El respiracionismo y sus enemigos

 

 

 

Manuel Ballester

 

 

Soy respiracionista.

No lo sabía. Lo descubrí el otro día. Fue así: iba en el tranvía, con la mascarilla calada. Al bajar en mi parada, me quité la careta. Sentí la brisa. Disfruté respirando a todo pulmón. Ahí caí en la cuenta: soy respiracionista.

martes, 24 de diciembre de 2019

El vendedor en el portal




El vendedor en el portal




Manuel Ballester


Ningún mapa es capaz de desplazar a su dueño ni un centímetro. El plano puede orientar, pero lo que nos mueve es de naturaleza distinta. Og Mandino (1923-1996) se propone movilizar enteramente a sus lectores y acierta al señalar cómo puede hacerse. Es más, leemos que «es en realidad una tarea sencilla siempre que uno esté dispuesto a pagar el precio».

El vendedor más grande del mundo (1968) es una obra breve y de deliciosa lectura. Narra la historia de Hafid, el gran Hafid, el vendedor más grande del mundo, quien en sus últimos días rememora el camino que le ha llevado a ser un hombre inmensamente rico.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Constitución o fraude


Constitución o fraude




Manuel Ballester


Quizá ha sido el azar el que ha colocado tan cerca las fechas de constitución de las Cortes (el pasado 3 de noviembre) y la conmemoración de la Constitución del Estado.
Esta cercanía permite percatarse con facilidad de algunas situaciones chocantes que pueblan la vida política en la actualidad.

martes, 3 de octubre de 2017

Individuo y civilización

La civilización, la cultura, es un producto. Como una choza o un palacio, como una bicicleta o una nave espacial.
Un pilar, un logro esencial, de nuestra cultura es la afirmación del individuo. Nuestro mundo es tal que el individuo aspira a dotar autónomamente de sentido a su vida y su mundo. Y ese es un pilar de esta civilización.
En ese ámbito, en esta civilización, el Estado es un mal necesario. Es malo porque la sola existencia de un poder por encima del individuo atenta contra su autonomía. Pero es necesario porque, evitando abusos, regulando las reglas de convivencia, hace posible la autonomía del individuo.
Hay que tolerarlo, porque es necesario. Pero lo mínimo, porque es malo.
Quienes braman en defensa de lo "público" y de más controles y más reglas, es decir, más y más Estado, más y más burocracia, están erosionando ese pilar de nuestra civilización. Lo sepan o no. Que de todo hay.

Algo de esto le entiendo a Ortega. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«Este es el mayor peligro que hoy amenaza a la civilización: la estatifícación de la vida, el intervencionismo del Estado, la absorción de toda espontaneidad social por el Estado»,

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas

lunes, 4 de septiembre de 2017

Generosidad y libertad

El liberalismo y el capitalismo se basan en la confianza en el individuo. La confianza en que cada uno es capaz de sacar lo mejor de sí. Capaz de proponerse nobles objetivos, de empeñarse vigorosamente para conseguirlos. Y cada uno es capaz también de ser generoso y amable con los menos capaces o menos afortunados.
Cuando lo mejor de cada uno se plasma en el orden social y político tenemos una configuración que se denomina democracia liberal.
Pero también sabemos que hay gente incapaz de aceptar la grandeza. Hay quien vive de azuzar el resentimiento. Por eso la democracia liberal tiene enemigos internos y externos.
Es lo que hay. O algo de eso le entiendo a Ortega. Y ahí lo dejo, por si interesa:


«La forma que en política ha representado la más alta voluntad de convivencia es la democracia liberal. Ella lleva al extremo la resolución de contar con el prójimo y es prototipo de la «acción indirecta». El liberalismo es el principio de derecho político según el cual el poder público, no obstante ser omnipotente, se limita a sí mismo y procura, aun a su costa, dejar hueco en el Estado que él impera para que puedan vivir los que ni piensan ni sienten como él, es decir, como los más fuertes, como la mayoría. El liberalismo —conviene hoy recordar esto— es la suprema generosidad: es el derecho que la mayoría otorga a la minoría y es, por lo tanto, el más noble grito que ha sonado en el planeta. Proclama la decisión de convivir con el enemigo: más aún, con el enemigo débil. Era inverosímil que la especie humana hubiese llegado a una cosa tan bonita, tan paradójica, tan elegante, tan acrobática, tan antinatural. Por eso, no debe sorprender que prontamente parezca esa misma especie resuelta a abandonarla. Es un ejercicio demasiado difícil y complicado para que se consolide en la tierra».



Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

miércoles, 12 de julio de 2017

Individuo y grandeza

Un rasgo del mundo en el que vivimos, nos movemos y somos es la aspiración a la independencia, la emancipación, la afirmación de la individualidad como referente de nuestro actuar y vivir. Y está bien. Aunque independencia y emancipación son negativos, está bien. A condición, claro, de que se entienda que se trata de quitar los obstáculos que impidan la plena realización del individuo, que se trata de andar cada uno por el camino de su propia grandeza. Y así la vida tendrá sentido. Porque habremos sido autores de nuestra existencia, habremos escrito con nuestro estilo el libro de nuestra vida. Y será única y admirable.
Quedarse en la negatividad, que también pasa, es truncar la existencia y apostar la vida al juego de la cultura de la queja, que diría Hughes.

Algo de esto le entiendo a Ortega. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«Como el esnob está vacío de destino propio, como no siente que existe sobre el planeta para hacer algo determinado e incanjeable, es incapaz de entender que hay misiones particulares y especiales mensajes. Por esta razón es hostil al liberalismo, con una hostilidad que se parece a la del sordo hacia la palabra. La libertad ha significado siempre en Europa franquía para ser el que auténticamente somos. Se comprende que aspire a prescindir de ella quien sabe que no tiene auténtico quehacer».


Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

martes, 11 de julio de 2017

Verdad y tolerancia

Es normal pensar que estamos en la verdad. Y pensarlo vehementemente, que para eso está la juventud: para afirmar y vivir las cosas de un modo rotundo, absoluto. Y es que uno de los sinónimos de juventud es “vehemencia”.
No es el único. También “inexperiencia” es sinónimo. Porque la experiencia muestra que muchas veces nos equivocamos. Nos equivocamos absolutamente, rotundamente. No siempre, pero a veces sí.
Por eso, está bien tolerar las afirmaciones rotundas. Porque una sociedad sana está formada también por gente fogosa. Pero quizá sea sensato que el tono de una sociedad no lo den los más bisoños. Una sociedad ha de procurar que sea la gente madura, que también la hay, quien marque el estilo y evite el radicalismo, la imposición y otras formas de inmadurez.
Algo de eso le entiendo a Ortega. Y ahí lo dejo, por si interesa:

«Es insensato poner la vida europea a una sola carta, a un solo tipo de hombre, a una idéntica «situación». Evitar esto ha sido el secreto acierto de Europa hasta el día, y la conciencia de este secreto es la que, clara o balbuciente, ha movido siempre los labios del perenne liberalismo europeo».

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

sábado, 10 de junio de 2017

Origen de la riqueza

Cuando sube o baja el paro hay políticos que se ponen medallas o que critican la inoperancia de los otros.
Algunos piensan que la riqueza, el mercado, el trabajo y casi todo, cuanto menos intervengan los gobiernos, mejor se gobiernan con su propia lógica interna. Y mejor van.
Claro que ¿de qué vivirían los intervencionistas?
Sobre esto dejo una referencia de Hazlitt, por si interesa:

«Los salarios reales tienen su origen en la producción, no en los decretos y órdenes ministeriales».


Hazlitt, La economía en una lección

viernes, 9 de junio de 2017

Democracia y pluralidad

Abundan los entusiastas del pensamiento único (ignorando, en el mejor de los casos, que es sinónimo de ausencia de pensamiento), garante de concordia y buen rollete. El mismo buen rollismo que quieren inculcar mediante el adoctrinamiento en la escuela. Para que todos actúen igual, de acuerdo con las consignas de lo políticamente correcto.
Otros, liberales y demás disidentes, sostienen que una sociedad libre es necesariamente una sociedad plural, con una escuela que no adoctrina sino que instruye.
Y luego está lo que dice Alinsky. Que aquí lo dejo, por si interesa:

«El conflicto es el corazón mismo de una sociedad abierta y libre. Si uno deseara componer la banda sonora de la democracia, el tema dominante sería la armonía de la disonancia».


Alinsky, Tratado para radicales

martes, 16 de mayo de 2017

Igualitarismo o Mercado

las economías igualitaristas basadas en la solidaridad nunca han sacado a un país de la pobreza; siempre lo han empobrecido más. Y, a menudo, han recortado o hecho desaparecer las libertades, ya que el igualitarismo exige una planificación rígida, que comienza siendo económica y se va extendiendo al resto de la vida. De allí resultan una ineficiencia, una corrupción y unos privilegios para quien gobierna que contradicen la noción misma de igualdad. Los contados casos de despegue económico en el Tercer Mundo han seguido, todos, la receta del mercado.


Mario Vargas Llosa, El pez en el agua

viernes, 24 de febrero de 2017

Comercio y paz

Se suele atribuir a Frédeéric Bastiat, el liberal francés del siglo XIX, [la sentencia] "Si las mercancías no cruzan las fronteras, lo harán los soldados". La dependencia mutua hace disminuir los motivos de conflicto entre los estados

Norberg, En defensa del capitalismo global

miércoles, 8 de febrero de 2017

Capitalismo y sector público

La idea de la supremacía del capitalismo liberal debe matizarse asimismo con la constatación de que, probablemente, nunca antes en los países del mundo ha habido sectores públicos tan voluminosos ni una presión fiscal tan elevada como en nuestros días

Norberg, J., En defensa del capitalismo global

sábado, 5 de noviembre de 2016

El sexo sentido, las personas y la chusma






El sexo sentido, las personas y la chusma




Manuel Ballester


Leo que se ha constituido en Murcia la asociación Libertas. Al parecer se sienten molestos por una ley recientemente aprobada en la Asamblea Regional. Y han canalizado su sentir uniéndose para defender lo que sienten atacado: una visión de la familia estructurada sobre la relación sexual entre un hombre y una mujer. Y los hijos, que no hay dos sin tres.

La ley ante la que reaccionan regula la igualdad social LGTB y las políticas contra la discriminación por orientación sexual.

Con esos mimbres parece mentira que alguien pueda sentirse mal o que vea ningún ataque a nada. Claro que luego nos enteramos de que circula por Madrid una ley hecha con la misma horma y allí Cifuentes, lideresa del ala zapateril del PP, se ha desmelenado y se ha liado a sancionar a quienes no le ven el buenismo al asunto. No veo yo a Pedro Antonio desmelenándose. Por talante personal, digo, porque lo que es la letra de la ley sí que lleva aparejado un aparato punitivo de no te menees.

viernes, 24 de abril de 2015

Libertad y libertades



«los autores liberales han sostenido siempre (¿es este el secreto vergonzoso que los socialistas quieren a toda costa esconder?) que la verdadera frontera entre izquierda y derecha pasa entre los sistemas en que los ciudadanos conservan lo esencial de la decisión económica y los sistema en que la pierden. El intervencionismo económico reduce siempre las libertades políticas»,

Jean-François Revel, El conocimiento inútil

jueves, 23 de abril de 2015

Fundamento del liberalismo



«El neoliberalismo no procede de una batalla ideológica ni de un complot preconcebido, sino de una banal e involuntaria comprobación de los hechos: el fracaso de las economías de mandato, la nocividad patente del exceso de dirigismo y los callejones sin salida, reconocidos, del Estado-providencia»,

Jean-François Revel, El conocimiento inútil.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Liberalismo

«Es insensato poner la vida europea a una sola carta, a un solo tipo de hombre, a una idéntica "situación". Evitar esto ha sido el secreto acierto de Europa hasta el día, y la conciencia de ese secreto es la que, clara o balbuciente, ha movido siempre los labios del perenne liberalismo europeo»,

J. Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

sábado, 17 de mayo de 2014

Sherlock, versión Conan Doyle








 

 

Sherlock, versión Conan Doyle




Manuel Ballester


Sobre Sherlock Holmes hay versiones para todos los gustos. Desde el hombrecillo racional y disciplinado hasta el claramente esquizofrénico, desde el (abierta o veladamente) homosexual al mujeriego contumaz.
 Tan es así que podría pensarse que la versión de Conan Doyle es una más, una de tantas posibles. De ser así, la versión Doyle o Sherlock según Doyle sería tan respetable, aceptable o prescindible como cualquier otra.
 Me van a permitir que discrepe. El Sherlock genuino es el de Conan Doyle. Lo demás son exhibiciones de los complejos y falta de genio de quienes han engendrado los refritos (o remakes, por contribuir a la cosa bilingüe). Las versiones no suelen tener sustancia propia, sólo se aguantan porque se apoyan en la fuerza del original al que parasitan.

sábado, 3 de mayo de 2014

Hombre muerde perro



Hombre muerde perro




Manuel Ballester


Al parecer hay acuerdo entre el gremio de los periodistas sobre lo que vende y no vende, sobre lo que se puede y lo que no se puede publicar. No se trata de hablar ahora de Pedro J y el 11-M, no vayamos a herir susceptibilidades y hacernos daño.

Es más simple: "Perro muerde hombre" no interesa, no vende, no es buen titular. Pero "Hombre muerde perro", eso sí.

domingo, 26 de enero de 2014

El Papa, los liberales y el capitalismo que mata




Para Paco Giménez y Marcelo López, amigos recelosos



Con la Iglesia hemos topado. Se veía venir. Era cuestión de tiempo.

Tengo amigos liberales, algunos miran con recelo a los cristianos. Y alguno de mis amigos católicos desconfía de los liberales. De modo que la exhortación apostólica Evangelii gaudium remueve lo que hasta ahora era una situación de equilibrio.

Pensando en mis amigos escribo. Discrepo de alguno de ellos, pero ya tengo comprobado que la amistad aguanta la discrepancia. Lo que no aguanta es la mentira. Por eso voy a decir breve y claramente lo que de verdad pienso.

sábado, 21 de diciembre de 2013

¿Navidad liberal?



Pocos serán los ámbitos en los que la acción humana se lleve a cabo sin enfrentarse a un dilema previo. Algunos dramatizan: “Ser o no ser, he aquí la cuestión”, otros trivializan: “Peluquín o calva digna”.

Estos días entrañables no son una excepción. La Navidad trae alegría (o al menos su deseo), pero también desazón y no me refiero ahora a qué hacer con los niños que tienen vacaciones mientras los padres trabajan. No. La cuestión decisiva es, por decirlo de golpe, la elección entre Papá Noel y los Reyes Magos ¿Qué hacer? ¿Cómo cortar el nudo gordiano?