Navidad otra vez
Manuel
Ballester
Un conocido al que tengo
cierto afecto perteneció hace tiempo a una organización religiosa de cuyo
nombre no quiero acordarme. Esta persona combatió en las filas de tal milicia
que, no nos engañemos, no otra cosa es el empeño por moldear el mundo según
valores. Pero eso fue hace tiempo. Ahora milita precisamente a favor de valores
diametralmente opuestos.
