Natalia Sanmartín, El
despertar de la señorita Prim
Manuel Ballester
El mundo que vivimos es cada día más global, más conectado.
Pero también más aldeano como apunta atinadamente McLuhan. Y, por eso mismo,
nuestra mentalidad es crecientemente homogénea. No en vano la masificación, la
despersonalización, es un fenómeno moderno.
Este estado de cosas dificulta comprendernos y comprender nuestro lugar en el mundo. Entender el puesto del hombre, su situación y sentido en la vida, son tareas propiamente humanas, cimas nunca conquistadas definitivamente, metas que se alejan a cada paso, como el horizonte hacia el que tendemos.