El alma herida de nuestro tiempo
1. Los síntomas del presente
La opinión publicada —esto es, el discurso dominante en
medios de comunicación y entornos institucionales— no siempre refleja el sentir
profundo de las personas. A menudo, entre lo que se dice y lo que se
experimenta hay una grieta. Esta disonancia entre el relato y la realidad,
entre el discurso y la experiencia, es uno de los síntomas más elocuentes de
nuestro tiempo. Y remite a un control interesado de los medios de comunicación
que se convierten así en medios de manipulación de masas.
Aparte la sensación que cada uno pueda tener al respecto, recordaré sólo un dato. Hay más, pero no es nuestro asunto. En 2024, Mark Zuckerberg, CEO de Meta, reveló que la administración de Joe Biden ejerció presiones directas sobre su empresa para moderar o eliminar contenidos relacionados con la COVID-19, incluso cuando estos eran meramente satíricos o inofensivos. Según sus palabras, estas presiones provinieron de altos cargos del gobierno y comprometieron la neutralidad de las plataformas digitales.
