viernes, 5 de junio de 2026

Las trampas más peligrosas

Las trampas más peligrosas rara vez se presentan como trampas.

Suelen aparecer en momentos de cansancio, miedo o desorientación. Nos ofrecen exactamente aquello que necesitamos: seguridad, compañía, reconocimiento, distracción o simplemente alivio. Por eso entramos en ellas. Si fueran completamente falsas, nadie caería.

Con el tiempo descubrimos que algo no encaja. Aquello que parecía ayudarnos a vivir empieza a ocupar demasiado espacio. Nos protege, pero también nos limita. Nos alimenta, pero a costa de nuestra libertad.

Salir nunca resulta fácil. Al fin y al cabo, estamos abandonando algo que nos dio una respuesta, aunque fuera insuficiente. Sin embargo, hay momentos en que crecer consiste precisamente en eso: distinguir entre lo que nos consuela y lo que verdaderamente nos ayuda a vivir.

He reflexionado sobre esta cuestión a propósito de Hansel y Gretel en este vídeo:

https://youtu.be/_aFVRX86vec

No hay comentarios:

Publicar un comentario