lunes, 4 de mayo de 2026

El error no es no amar

El problema del Principito no es que no ame.

Ama.

La rosa le importa.
Le afecta.
Le cambia.

El problema es otro.

No sabe leer lo que tiene delante.

Se fija en lo que le incomoda:
los gestos, las exigencias, los pequeños engaños.

Y pierde de vista lo decisivo.

Más tarde lo dirá con claridad:
debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras.

Pero en ese momento no lo ve.

Y esto no es algo excepcional.

Cuando algo nos importa de verdad,
no solemos verlo mejor.

Muchas veces lo vemos peor.

Porque estamos dentro.
Porque nos afecta.
Porque no tenemos distancia.

Y entonces confundimos.

Damos peso a lo secundario.
Pasamos por alto lo importante.

Y actuamos en consecuencia.

No por mala voluntad.
Sino por falta de comprensión.


***

Esto lo trabajaremos con calma los jueves de mayo en un seminario. Si te interesa, escríbeme a:

seminarios.tintaycaos@gmail.com

y te cuento.

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