domingo, 24 de septiembre de 2017

Destino y elección

Podemos pensar que nuestro destino está escrito o que nuestra suerte la construimos con cada paso que damos en la vida.
Y mientras pensamos o dejamos de pensar, podemos comportarnos según nuestra mejor posibilidad o ir tirando, que es más cómodo.

Algo de esto le entiendo a Ortega. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«Podemos perfectamente desertar de nuestro destino más auténtico; pero es para caer prisioneros en los pisos inferiores de nuestro destino».

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas

sábado, 23 de septiembre de 2017

Esfuerzo y herencia

Lograr un patrimonio, consolidar unos bienes, supone esfuerzo. Tarea de una vida.
Si nuestros hijos sólo reciben el patrimonio e ignoran el esfuerzo no valorarán lo que reciben y no sabrán incrementarlo ni, quizá, conservarlo.

Y mucho mejor, claro, lo dice Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Un mundo sobrado de posibilidades produce automáticamente graves deformaciones y viciosos tipos de existencia humana —los que se pueden reunir en la clase general «hombre heredero» de que el «aristócrata» no es sino un caso particular, y otro el niño mimado, y otro, mucho más amplio y radical, el hombre-masa de nuestro tiempo—».

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas

viernes, 22 de septiembre de 2017

Conflicto interior

La vida es paradójica en cierto sentido. Estamos llenos de contradicciones, con nosotros mismos: deseamos comer de todo pero no queremos engordar, nos gustaría dedicarnos a la holganza pero queremos estar fuertes, llenos de realización, éxito y vitalidad.
Cualquiera entiende que las tendencias que manifiestan nuestro conflicto interior han de ser orientadas. En caso contrario, sabemos qué tipo de querencias se impondrán sobre las otras, qué tipo de vida iremos consolidando a cada nuevo acto, a cada nueva elección. Será letal.
Porque lo vital es la coordinación, la organización de nuestras instancias para hacer lo que toca cuando toca. Eso es lo vital, lo propio de una vitalidad fuerte.
Algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Toda vida es lucha, el esfuerzo por ser sí misma. Las dificultades con que tropiezo para realizar mi vida son precisamente lo que despierta y moviliza mis actividades, mis capacidades»,

Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Vida o inercia

Que lo que mantiene vivo algo es su principio vital es una obviedad que conviene no olvidar. Por obvia y por vital.
Si algo pierde su conexión con su principio, con lo que le confiere vigor, se agosta, declina, puede durar mientras dura la inercia. Pero, es una obviedad: acaba muriendo.
Y da igual que hablemos de una planta, una persona, una amistad, una institución o cualquier realidad cultural.

Algo de esto parece decir Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Todas las civilizaciones han fenecido por la insuficiencia de sus principios».


Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Facilitar la vida

Hay quienes, a veces, tienen un mal sabor de boca respecto a las circunstancias adversas de su vida.
Y quieren evitar a sus hijos y a la gente a la que quieren aquellas estrecheces.
Como si lo que fue negativo y opresivo, lo que nos obligó a esforzarnos, no hubiese contribuido a forjar nuestro carácter, a hacernos resistentes y merecedores de alegrarnos por nuestras conquistas.
Como si fuese posible disfrutar del éxito sin haber bregado por conseguirlo.
Y algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Tenderíamos ilusoriamente a creer que una vida nacida en un mundo sobrado sería mejor, más vida y de superior calidad a la que consiste precisamente en luchar con la escasez. Pero no hay tal».


Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

martes, 19 de septiembre de 2017

El niño mimado y Europa

El niño mimado es repelente, de trato difícil. Tirano con quienes puede ejercer su dominio.
Cuando ese producto de la mala educación y del individualismo se incorpora a una masa de individuos semejantes, tenemos el germen del totalitarismo que campa por Europa desde el siglo pasado.
Y Ortega explica por qué, si lo entiendo bien. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Si atendiendo a los efectos de vida pública se estudia la estructura psicológica de este nuevo tipo de hombre-masa, Se encuentra lo siguiente: l.º,una impresión nativa y radical de que la vida es fácil, sobrada, sin limitaciones trágicas; por lo tanto, cada individuo medio encuentra en sí una sensación de dominio y triunfo que, 2.º, le invita a afirmarse a sí mismo tal cual es, dar por bueno y completo su haber moral e intelectual. Este contentamiento consigo le lleva a cerrarse para toda instancia exterior, a no escuchar, a no poner en tela de juicio sus opiniones y a no contar con los demás. Su sensación íntima de dominio le incita constantemente a ejercer predominio. Actuará, pues, como si sólo él y sus congéneres existieran en el mundo; por lo tanto, 3.º, intervendrá en todo imponiendo su vulgar opinión sin miramientos, contemplaciones, trámites ni reservas, es decir, según un régimen de “acción directa”.»,
Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El tiempo de Europa

Hay un tiempo para cada cosa. Tiempo para crecer, para jugar, para disfrutar, para descansar, para luchar y aprender.
En cada etapa del mundo, en cada momento de la vida.
Y es un error trabajar en el tiempo de juego o vivir impulsivamente cuando lo suyo es reflexionar.
Algo de esto le entiendo a Ortega. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«si usted, encima de ser viejo, y, por lo tanto, de que su vida empieza a ser difícil, ha perdido la memoria del pasado, no aprovecha usted su experiencia, entonces todo son desventajas. Pues yo creo que esta es la situación de Europa».


Ortega y Gasset, La rebelión de las masas.