«Mientras
el hombre moderno pueda seguir riéndose de sí mismo, su alineación de los
jardines encantados de tiempos pretéritos no será completa» P.Berger, La risa redentora.
Cuando llega a la playa, descubre que no hay ningún tiburón.
Nunca lo hubo. Le han engañado para conseguir que no vaya al colegio. Y lo han
conseguido.
Pinocho se enfada. No le ve sentido. Por el contrario, ellos
piensan que il sugo c'è sicuro, que
el asunto tiene mucha gracia. La miga reside precisamente en «haberte hecho
perder la escuela y venir con nosotros ¿No te avergüenzas de ser todos los días
tan puntual y diligente en las lecciones? ¿No te da vergüenza estudiar tanto?».
Al parecer hay acuerdo
entre el gremio de los periodistas sobre lo que vende y no vende, sobre lo que
se puede y lo que no se puede publicar. No se trata de hablar ahora de Pedro J
y el 11-M, no vayamos a herir susceptibilidades y hacernos daño.
Es más simple:
"Perro muerde hombre" no interesa, no vende, no es buen titular. Pero
"Hombre muerde perro", eso sí.
«Si por el camino recto no puedes llegar a ser una persona extraordinaria, jamás lo conseguirás yendo por los caminos torcidos. Ahora no les cuentes más mentiras y procura vivir y morir feliz»,
«es preciso ser un escolar ordinario antes de llegar a ser extraordinario. El mismo rey, sentado en el trono y con la corona en la cabeza, sería incapaz de escribir sus actas del Parlamento en letras de imprenta si cuando no era más que príncipe no hubiese empezado a aprender el alfabeto. Esto es indudable. Y tuvo que empezar por la A hasta llegar a la Z, y estoy seguro de esto, aunque no lo sepa por experiencia propia»