El poliedro educativo
Manuel
Ballester
El asunto de la educación
se asemeja a un poliedro con muchas caras. Una de ellas viene constituida por
la perspectiva del alumno. Todos la conocemos de primera mano, sabemos cómo
percibe los deberes y los juegos, el periodo lectivo y las vacaciones y con qué
vivas tonalidades pinta el maravilloso País
de los juguetes descrito en Las
aventuras de Pinocho: "allí no hay escuelas, allí no hay maestros,
allí no hay libros. En ese bendito país no se estudia nunca. El jueves no se va
a la escuela; y las semanas se componen de seis jueves y un domingo".
Perspectiva comprensible
para todo aquel que ha sido niño y alumno. Se entiende que Pinocho y su
compañero Lucignolo acudan a ese fabuloso
país ¿Qué niño no lo haría? Porque desde el ángulo del alumno no se ve que el
disfrute en el País de los juguetes
acaba convirtiendo a los niños en burros.
