sábado, 12 de noviembre de 2016

«En el interior de la masa reina la igualdad. Se trata de una igualdad absoluta e indiscutible y jamás es puesta en duda por la masa misma. Posee una importancia tan fundamental que se podría definir el estado de la masa directamente como un estado de absoluta igualdad»,

Canetti, Masa y poder.
«En el interior de la masa reina la igualdad. Se trata de una igualdad absoluta e indiscutible y jamás es puesta en duda por la masa misma. Posee una importancia tan fundamental que se podría definir el estado de la masa directamente como un estado de absoluta igualdad»,

Canetti, Masa y poder.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Juguete de Dios

El hombre es juguete de Dios y eso es lo mejor que hay en nosotros. Por eso hemos de adaptarnos a la música y jugar los más bellos juegos, que eso es la vida.

Platón, Las Leyes

sábado, 5 de noviembre de 2016

El sexo sentido, las personas y la chusma






El sexo sentido, las personas y la chusma




Manuel Ballester


Leo que se ha constituido en Murcia la asociación Libertas. Al parecer se sienten molestos por una ley recientemente aprobada en la Asamblea Regional. Y han canalizado su sentir uniéndose para defender lo que sienten atacado: una visión de la familia estructurada sobre la relación sexual entre un hombre y una mujer. Y los hijos, que no hay dos sin tres.

La ley ante la que reaccionan regula la igualdad social LGTB y las políticas contra la discriminación por orientación sexual.

Con esos mimbres parece mentira que alguien pueda sentirse mal o que vea ningún ataque a nada. Claro que luego nos enteramos de que circula por Madrid una ley hecha con la misma horma y allí Cifuentes, lideresa del ala zapateril del PP, se ha desmelenado y se ha liado a sancionar a quienes no le ven el buenismo al asunto. No veo yo a Pedro Antonio desmelenándose. Por talante personal, digo, porque lo que es la letra de la ley sí que lleva aparejado un aparato punitivo de no te menees.

miércoles, 13 de julio de 2016

Solimán ante las urnas







Solimán ante las urnas




Manuel Ballester


La historia pone ante nuestros ojos, entre otras cosas, los problemas que han ocupado a quienes nos precedieron. Y cómo los han afrontado. Unas veces torpemente, otras con brillantez. El repertorio va desde grandes desastres a éxitos rotundos pasando, que de todo hay, por victorias pírricas. Y es así como la historia se convierte en magistra vitae, maestra de la vida que enseña sin moralizar ni adoctrinar porque, a diferencia de los modernos holligans de la educación en valores, se limita a ofrecer su testimonio. Y el que quiera escarmentar bastante tiene con la cabeza ajena. Y quien quiera ignorar la historia, volverá a tropezar con la misma piedra.

Hay un pasaje de la historia europea que me ha venido a la cabeza estos días, a raíz de las recientes elecciones. Recordarán que el emperador Carlos estuvo enzarzado prácticamente toda su vida en contiendas diversas. A las guerras con el francés Francisco I (al que logró hacer prisionero) hay que añadir mil conflictos esparcidos por toda Europa y norte de África por no mencionar algunos asuntillos en el Nuevo Mundo que no vienen ahora al caso. Sí es el caso, si queremos que esta página de la historia arroje luz sobre las últimas elecciones, señalar que todas las trifulcas en que anduvo tienen el común telón de fondo de lo que podríamos denominar la Europa cristiana. El paradigma cultural que comparten los distintos reyes, los príncipes alemanes aliados en torno a Lutero incluidos, es un mismo modo de concebir el hombre y el mundo, la vida, la muerte y el sentido de todo el más acá y el más allá. Dentro de ese paradigma cultural cabe disputar con Francisco sobre el Milanesado, y luchar (con tiento, no vayamos a topar con la Iglesia) con ese señor feudal que reina en Roma; en fin que, como lanza el pirata desde su temido bajel: ahí mueven "feroz guerra ciegos reyes por un palmo más de tierra". Pero cuando el sultán otomano Süleyman I asoma la coleta por oriente no estamos ante un ciego rey más: se pone en cuestión el marco compartido mismo. Solimán no pretende jugar una buena mano: quiere romper la baraja. Es enemigo de todos a la vez. De ahí que no faltase quien propusiera la conveniencia de unir fuerzas frente al adversario común, salvar la civilización occidental y luego ya a lo nuestro, a ver quién se queda con el palmo de tierra en Flandes o Milán.

Diré ahora mi tesis relativa a las elecciones del 26J. En mi opinión, y refiriéndome sólo a los cuatro grandes partidos, las han perdido tres pero no las ganado el PP. Y ahora me explico, por si interesa.
Todos recordamos que en las elecciones de 2015 irrumpieron con fuerza dos partidos: Podemos y Ciudadanos. Intentaron convencernos de que el viejo bipartidismo PP-Psoe rezumaba corrupción y estaba anquilosado. Los partidos jóvenes venían a regenerar la vida política y la democracia, en suma.

jueves, 4 de junio de 2015

El político y la opinión pública



«la política activa en la democracia no deja mucho tiempo para informarse y pocos deseos de hacerlo. Nos sorprendemos a menudo de la ignorancia o de las lagunas que ciertos grandes dirigentes muestran en conversaciones privadas, o incluso en manifestaciones públicas, porque la deformación profesional, los excesos de trabajo, el tiempo creciente devorado por los medios de comunicación los llevan a interesarse cada vez menos por el contenido de los informes y cada vez más por lo que piensa la opinión, es decir, por lo que dice la prensa»,

Jean-François Revel, El conocimiento inútil