viernes, 5 de mayo de 2017

Elegir y responder

en todo instante tenemos que elegir lo que vamos a hacer en el siguiente, y ello nos obliga, queramos o no, a justificar el acto que elegimos ante nuestros propios ojos; es decir, hallar que tiene sentido preferirlo a otro, a otro cualquiera en aquel instante de nuestra vida. Por consiguiente, vida humana, que es —no sólo que debe ser— justificación, es también inexorablemente e ineludiblemente responsabilidad. Soy yo quien hago, llevo a pulso y en vilo, quiera o no, mi vida.

Jose Ortega y Gasset, El hombre y la gente.

miércoles, 3 de mayo de 2017

El saber y los años

Cuando el hombre que se dedica a pensar llega a cierta altura de la vida, casi no puede hacer otra cosa que callar.


José Ortega y Gasset, El hombre y la gente

martes, 2 de mayo de 2017

Elegir con elegancia

«elegante» es una palabra que viene de la palabra «elegir»; «elegante» es el que sabe elegir.

Jose Ortega y Gasset, El hombre y la gente

domingo, 30 de abril de 2017

Colectividad

la colectividad es, sí, algo humano; pero es lo humano sin el hombre, lo humano sin espíritu, lo humano sin alma, lo humano deshumanizado.

Jose Ortega y Gasset, El hombre y la gente

sábado, 29 de abril de 2017

Muerte

La muerte es la presencia de Dios en unas horas. Es el más grande de los sacramentos...


La mort, c’est la présence de Dieu pour dans quelques heures. C’est le plus grand des Sacrements…

Joseph Malègue, Augustin ou Le Maître est là

viernes, 28 de abril de 2017

Interioridad

En la realidad auténtica del humano vivir va incluido el deber de la frecuente retirada al fondo solitario de sí mismo.

Jose Ortega y Gasset, El hombre y la gente

jueves, 27 de abril de 2017

Desorientación

Se trata de que, una vez más, el hombre se ha perdido. Porque no es cosa nueva ni accidental. El hombre se ha perdido muchas veces ya lo largo de la historia —más aún, es constitutivo del hombre, a diferencia de todos los demás seres, ser capaz de perderse, de perderse en la selva del existir, dentro de sí mismo, y, gracias a esa atroz sensación de perdimiento, reobrar enérgicamente para volver a encontrarse. La capacidad y desazón de sentirse perdido es su trágico destino y su ilustre privilegio.


Jose Ortega y Gasset, El hombre y la gente