martes, 9 de mayo de 2023

El amor en los tiempos que corren

Cualquiera diría que enamorarse, morir de amor y des-amor, caer en el odio y la desesperación y volver a empezar es lo más natural, normal y corriente. Podría ser, que los tiempos cambian una barbaridad.

Podría ser también que se llame amor a cualquier cosquilleo con mayor o menor eco emotivo. O algo de esto le entiendo a Houellebecq:

«Fenómeno raro, artificial y tardío, el amor sólo puede nacer en condiciones mentales especiales, que pocas veces se reúnen, y que son de todo punto opuestas a la libertad de costumbres que caracteriza la época moderna»,
Ampliación del campo de batalla, 127

lunes, 8 de mayo de 2023

Sosiego

Se echa de menos el sosiego, el silencio sereno que nos fortalece y aquieta.

Se añora porque la vida moderna se parece mucho a ir muy deprisa a no se sabe dónde.

Todo apunta a que habría que atreverse al silencio sonoro, activo y re-creativo (del mundo y de nosotros) porque, si entiendo bien a Houellebecq, estamos hechos de modo que

«El hastío prolongado no es una posición sostenible»,

Houellebecq, Ampliación del campo de batalla, 56.

domingo, 7 de mayo de 2023

El individuo y la relación

Las relaciones humanas tienen su dificultad.

Mucho más si, bebiendo en las ideas modernas, uno se considera un individuo independiente, autónomo, self made man, porque entonces abrirse a la relación sería ceder en la dignidad de nuestra autonomía.

No obstante, algo falla en estos planteamientos. O eso le entiendo a Houellebecq cuando dice que

«incluso en nuestros días son pocos los que renuncian clara y deliberadamente a amar»,
Ampliación del campo de batalla, 106

sábado, 6 de mayo de 2023

La mirada atenta

Para referirse a la verdad, los griegos usaban el término aletheia, es decir, des-velamiento. Como si nuestra mente hubiese velado (u olvidado) o la realidad hubiese ocultado, lo que las cosas son.

Quizá ni el mundo oculta su ser ni la mente lo olvida. Quizá, eso sí, hay que escuchar y saber mirar. O algo de esto le entiendo a Pellicer cuando dice que

«los campos

sólo hablan

a los ojos abiertos»,

J.A. Pellicer, Los márgenes de la conciencia, en 22 versos contra la ofensa y la humillación, 58


viernes, 5 de mayo de 2023

Bioy Casares: Ciencia, ficción, plenitud e inmortalidad

 





Bioy Casares: Ciencia, ficción, plenitud e inmortalidad

 

 

 

Manuel Ballester

 

 

Vivimos en un mundo fascinante, lleno de posibilidades y riquezas sin explorar. Los logros de la inteligencia humana han cambiado nuestro modo de entender y sacarle partido al cosmos que nos acoge. Intuimos, además, que el mundo y la vida tienen mucho más que ofrecer o, lo que es lo mismo, que el campo de las posibilidades es más amplio que el de lo que se ha conseguido.

Hay una literatura que se inspira en los formidables avances del saber actual. No sólo imaginando otros mundos, otros seres, otros tiempos y espacios. La literatura fantástica ha explotado estas posibilidades. En ese ámbito cabe distinguir la denominada literatura de ciencia-ficción, es decir, la literatura que imagina desarrollos fascinantes, utopías y distopias, apoyándose en los logros o los tanteos de la ciencia sin limitar sus efectos al mundo físico, sino ampliándolos al cambio que el progreso científico provoca en nuestra percepción del mundo humano, de nuestra intimidad y, por tanto, en nuestra relación con los demás.

Adolfo Bioy Casares (1914-1999) irrumpe en el campo de la ficción científica y con La invención de Morel (1940) nos ofrece una fantasía razonada en el contexto de una isla. Urde la trama de un modo original, sin dejar cabos sueltos, provocando la perplejidad del lector pero resolviendo la intriga de modo que Borges (cuyo prologo acompaña a la obra) declara que «no me parece una imprecisión o una hipérbole calificarla de perfecta».

jueves, 4 de mayo de 2023

Apertura y realidad

A veces sentimos que no vemos, no oímos, estamos aislados.

Es así pero ¿Es la realidad, toda la realidad, o sólo nuestra vivencia?, ¿Falta luz, sonido, lazos o estamos ciegos, sordos, cerrados?

Si fuera esto último, que podría ser, entonces habría que atreverse a la apertura. O algo de esto le entiendo a Pellicer cuando invita a

«Abrir los ojos

tras los silencios

de la inquietante soledad»,

Pellicer, JA., Abrir los ojos, en 22 versos contra la ofensa y la humillación, pp. 16-17.

miércoles, 3 de mayo de 2023

Vida y sentido

Sentimos que vivir no es vegetar y gozar, nutrirse y respirar.

Parece que una vida humana requiere tensión y aventura, meta y sentido.

Quizá por eso leemos en Houellebecq cosas como esta:

«He vivido tan poco que tengo tendencia a pensar que no voy a morir»,

Ampliación del campo de batalla, 55.