Estar en buena o mala situación (de salud, inteligencia, belleza, económica… tanto da) es un dato. Siempre habrá gente que esté mejor y quien esté peor.
Y hay
gente que está peor pero que lo lleva bien. Y a la inversa.
La
cuestión es cómo integramos nuestra situación en nuestras expectativas, en nuestra
idea de lo que nos gustaría o nos parece que merecemos.
Desde
esa perspectiva, preocupa que Hoellebecq pueda tener razón cuando afirma que