viernes, 27 de abril de 2018

Vida. Ensayo y error

Al parecer, cuando el discípulo quiere, aparece el maestro. Al menos así parece ocurrir con el ir tanteando en la vida.

Algo de esto le entiendo a Wilder. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«El primero y el último maestro de la vida es vivir y entregarse sin reserva y peligrosamente al vivir; Aristóteles y Platón tienen mucho que decir a los hombres que saben esto pero a los que se han impuesto prudencias y se han petrificado en un sistema de ideas, hasta los mismos maestros les inducen a error»,
Thornton Wilder, Los idus de marzo.

jueves, 26 de abril de 2018

Reconquista de la libertad


Cuando alguien ha sido violentado, coaccionado de algún modo, y se halla de pronto libre, tiende a devolver violencia. No se da cuenta de que, al convertirse en un resentido, sigue preso de su antiguo opresor.
Hace falta grandeza para ganar la serena libertad.

Algo de esto dice Wilder, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«La prisión del cuerpo es amarga; la prisión de la mente es peor. Los pensamientos y las acciones de aquellos que despiertan al hecho de haber sido engañados son dolorosos para ellos y peligrosos para los demás»,
Wilder, Los idus de marzo.

miércoles, 25 de abril de 2018

Vivir y viajar


Es un tópico la imagen de la vida como un viaje y, por tanto, ver al hombre como un peregrino.
Aunque el peregrino no es el único que va de aquí para allá. También hay turistas. Y vagabundos. Que no es lo mismo.

Quizá por eso Alinsky dice lo que dice, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«Hemos olvidado de dónde venimos, no sabemos dónde estamos y tememos hacia dónde nos dirigimos. Asustados, damos la espalda a la gloriosa aventura de la búsqueda de la felicidad, buscando una seguridad ilusoria en una sociedad ordenada y estratificada»,
Alinsky, Tratado para radicales.

sábado, 21 de abril de 2018

El ridículo como estrategia

Sentir y que nos hagan sentir que hemos caído en una mala situación que nos aleja del sentir común (ese cálido rebaño de referencia) provoca una sensación de aislamiento y de hundimiento difícil de superar.
Se interioriza el menosprecio: nos valoramos por debajo de nuestras posibilidades y, en vez de trabajar por mejorar desde ahí mismo, nos dejamos hundir.
No todos, claro. Pero quien trata de influir en las masas sabe que es un mecanismo muy eficaz.

Algo de esto le entiendo a Alinsky. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«el ridículo es el arma más poderosa del hombre. Es casi imposible contra-atacar el ridículo. El ridículo también enfurece a la oposición, reacción que os beneficia»,

Alinsky, Tratado para radicales.

viernes, 20 de abril de 2018

Circunstancia y libertad


No podemos controlar qué sucederá. No depende de nosotros.
Lo que sí depende de nosotros es cómo vamos a responder. Responder tiene que ver con responsabilidad y con el modo en que vamos construyendo nuestro estilo de vida.

Algo de esto dice Alinsky, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«El respeto por uno mismo solo se encuentra en la gente que juega un rol activo en la resolución de sus propias crisis, no en aquéllos que son marionetas desesperadas y pasivas, beneficiarias de ayudas públicas y privadas»,
Alinsky, Tratado para radicales.

jueves, 19 de abril de 2018

Bien y poder


Como el hombre es corpóreo, la física tiene mucho que decir sobre él, obviamente.
Pero sería un error pensar que lo que dice la física es toda la verdad sobre el hombre cuando ni siquiera es la verdad fundamental. Obviamente.
Y es que la perspectiva adoptada (física o biología, ética o política) condiciona el resultado. Obviamente.

Quizá por eso Alinsky dice lo que dice. Ahí lo dejo. Por si interesa:

«Intentar trabajar desde la base del buen hacer en vez de desde una base de poder sería intentar algo que el mundo todavía no ha experimentado nunca»,
Alinsky, Tratado para radicales.

miércoles, 18 de abril de 2018

Atinar para arreglar

En la vida de las personas y de los pueblos hay mucho que arreglar. Y hace falta energía y saber atinar con el momento oportuno.
En caso contrario se va del desajuste al desbarajuste y no se arregla ni lo que tiene arreglo, aunque se quiera.

Algo de esto le entiendo a Alinsky. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«Nunca debemos olvidar que mientras no exista la oportunidad o el método para generar cambios, es absurdo provocar el enfado y la indignación en la gente. Sin un posible camino hacia la acción, solo les queda indignarse hasta el dolor de cabeza»,

Alinsky, Tratado para radicales.