viernes, 13 de abril de 2018

Vida y Apertura

Podemos preparar el ánimo ante lo que esperamos: con esperanza o temor. Tiene su lógica.
Pero no sería lógico olvidar que mientras la vida sigue todo puede cambiar en un instante. Porque en un instante lo que nos parecía insignificante puede volverse esencial; y desechar lo que nos parecía importante.
Incluso ocurre que lo que era imposible se realiza y se vuelve rutina.

Algo de esto le entiendo a Alinsky. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«La vida es la expectativa de lo inesperado; las cosas por las que te preocupas rara vez suceden»,
Alinsky, Tratado para radicales.

jueves, 12 de abril de 2018

Valoración del adversario


En los conflictos, que los hay, no faltan quienes se empeñan en creer y difundir la debilidad del adversario. Si es estrategia para amedrentar, bien va.
Pero puede ser también tanto falta de respeto y valoración del adversario cuanto cortedad de miras: ¿qué mérito tiene imponerse sobre un oponente débil?, más aún: ¿qué decir si ese contrincante endeble, finalmente, vence?

Algo de esto dice Alinsky, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«en ninguna guerra el enemigo o la causa han sido grises»,
Alinsky, Tratado para radicales.

lunes, 9 de abril de 2018

El cultivo de la inteligencia

Si la inteligencia fuera creadora, y algo de eso parece que hay, entonces la persona inteligente podría sacar todo de su magín.
Si la inteligencia consistiera en la capacidad de organizar, comprender, interpretar…, y algo de eso parece haber, entonces la mente se desarrollaría más en cuanto dispusiera de mayor cantidad de datos, vengan de donde vengan.

Algo de esto le entiendo a Cervantes. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«el ver mucho y el leer mucho aviva los ingenios de los hombres»,

Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

domingo, 8 de abril de 2018

Lo que da de sí la alabanza

El elogio es una valoración de los méritos de alguien que tiene la virtud de manifestar la cualidad de quien lo pronuncia: puede ser felicitación o, cuando pone sobre el tapete una condición rastrera, adulación.

Algo de esto le entiendo a Cervantes. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«la alabanza tanto es buena cuanto es bueno el que la dice, y tanto es mala cuanto es vicioso y malo el que alaba; que si la alabanza es premio de la virtud, si el que alaba es virtuoso, es alabanza; y si vicioso, vituperio»,

Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda

viernes, 6 de abril de 2018

Dar y recibir consejos


Aconsejar y aconsejar bien es difícil.
Pero la dificultad de verdad radica en aceptar el consejo.
Porque el consejo no es una ocurrencia, ni una orden.
El consejo suele apuntar hacia una meta que hay que conquistar, es decir, algo que requiere esfuerzo. Toda la responsabilidad recae sobre quien recibe el consejo. Y hay gente a la que no le gusta que le digan, le redigan y le recuerden lo que debiera o pudiera hacer.
Comprensible, por tanto, la tentación de matar al consejero.

Algo de esto dice Cervantes, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«lo que se dice aconsejando, en la intención halla disculpa lo que no agrada»,
Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda

jueves, 5 de abril de 2018

A vida o muerte


La vida. A veces vienen las cosas bien dadas, pero no siempre. A veces incluso llevamos el timón de nuestra existencia.
En cualquier caso, parece prevalecer la idea de que las cosas pueden ir a mejor, de que podemos enderezar el rumbo… mientras quede tiempo.
Pero hay un instante en el que ya no hay tiempo. Y eso es imponente: temor y temblor, que diría Kierkegaard.

Algo de esto le entiendo a Cervantes. Y ahí lo dejo. Por si interesa:


«la figura de la muerte, en cualquier traje que venga, es espantosa»,
Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda.

martes, 3 de abril de 2018

Libertad y destino

Es consolador saber que por mucho que se tuerzan nuestros pasos, el camino acaba llevándonos a lugar que nos corresponde. Que, en otros términos, hay un destino y que todos los caminos llevan a Roma si es Roma nuestro destino.
Es consolador, indudablemente, pero esa idea no deja de convertirnos en juguete y nuestra vida en juego del que no elegimos ni las reglas ni el fin de la partida. Nos limitamos a ser actores. Un consuelo, sí.
Otros piensan que, consuele o no, nos guste o no, más bien nos corresponde llevar el timón de nuestra vida, elegir destino, fin y medios, y hacer camino. Ser, en otros términos, autores de nuestra vida.

A esta cuestión se refiere Cervantes, si lo entiendo bien. Y ahí lo dejo. Por si interesa:

«no hay más cierta astrología que la prudencia»,

Miguel de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda