jueves, 11 de abril de 2024

Soledad y madurez

Madurar, crecer, supone alejarse del hogar protector para conquistar el mundo exterior.

Eso puede hacerse renegando del origen (“matar al padre” lo llama Freud) o asumiendo la tradición para vivificarla y vivir de la riqueza que nos han legado. En el primer caso, se siente el desarraigo (l’enracinement, que diría Weil); en el segundo, las raíces profundizan y permiten que las ramas lleguen más lejos.

Algo de esto le entiendo a Hesse:

«Todo el mundo tiene que dar el paso que le separa de su padre y de sus profesores; todo el mundo tiene que sentir algo de la dureza de la soledad, aunque la mayoría de la gente no puede soportarla mucho y pronto vuelve a esconderse;

Jeder muß einmal den Schritt tun, der ihn von seinem Vater, von seinen Lehrern trennt, jeder muß etwas von der Härte der Einsamkeit spüren, wenn auch die meisten Menschen wenig davon ertragen können und bald wieder unterkriechen»,

Hesse, Demian, 152

miércoles, 10 de abril de 2024

Gracia y misión

Nos gusta pensar que estamos dotados de interioridad, ingenio, chispa, creatividad. Y algo de eso hay en todos los hombres.

Pero lo que vemos como una gracia, un don (“estamos dotados”), puede verse también como una meta, como una tarea o misión. Y hay un requisito: entenderse a sí mismo como don y tarea, con seriedad y alegría, que esa es nuestra vida.

Algo de esto le entiendo a Hesse cuando dice:

« Si no puedes encontrarte a ti mismo, entonces no encontrarás espíritu;

Wenn du dich selber nicht finden kannst, dann wirst du auch keine Geister finden, glaube ich»,

Hesse, H. Demian, 145

martes, 9 de abril de 2024

Sueño y realidad

Nuestra existencia, el mundo en el que vivimos, tiene que ver con lo que ocurre pero también con expectativas y deseos, ilusiones y decepciones... propias y ajenas.

Algo de esto le entiendo a Hesse cuando dice:

«vivo en mis sueños […]. El resto de la gente también vive en sueños, pero no en los propios. Ahí está la diferencia,

ich lebe in meinen Träumen […]. Die anderen Leute leben auch in Träumen, aber nicht in ihren eigenen, das ist der Unterschied»,

Hesse, H., Demian, 142.

lunes, 8 de abril de 2024

El camino de la mayoría

Lo que la revolución francesa denomina ciudadano (citoyen) y los alemanes nombran como pueblo (Volk) son nombres colectivos de movimientos en los que el individuo se sumerge y se pierde. Porque también podríamos llamarlo masa (Le bon, Ortega y otros).

Esos movimientos, tan modernos, tan manipulables… facilitan la vida. Porque, al decir de Hesse

«el camino de la mayoría es fácil; el nuestro, difícil. Caminemos;

der Weg der meisten ist leicht, unsrer ist schwer. — Wir wollen gehen»,

Hesse, H., Demian, 141.

viernes, 5 de abril de 2024

Ser, verdad y sentido

Es fundamental la verdad sobre lo que uno es. Porque a partir de ahí se entiende qué sentido, qué finalidad, tiene nuestra vida. Eso que también puede llamarse tarea, misión o vocación, que por nombres no va a quedar.

Algo de esto le entiendo a Hesse cuando dice que

«No debes compararte con los demás, y si la naturaleza te creó para ser murciélago, no debes intentar convertirte en avestruz,

Sie dürfen sich nicht mit andern vergleichen, und wenn die Natur Sie zur Fledermaus geschaffen hat, dürfen Sie sich nicht zum Vogel Strauß machen wollen»,

Hesse, H., Demian, 136.

jueves, 4 de abril de 2024

Sobre el sagrado deber de descansar

 



Sobre el sagrado deber de descansar

 

 

 

Manuel Ballester

 

 

El descanso tiene buena prensa. El merecido descanso, una merecida buena fama.

Ocurre, sin embargo, que el descanso a veces queda cerca de la desgana, el hastío y el aburrimiento. Y entonces la cosa cambia.

lunes, 1 de abril de 2024

En defensa de todo lo que importa

 

A propósito de

 

Ortodoxia, de Chesterton

 

Capítulo 1: Introduction in Defence of Everything Else

 

 


 

 

En defensa de todo lo que importa

 

 

Manuel Ballester

 

 

Leer un libro es una elección que ha de hacerse con sumo cuidado. Nuestro tiempo es limitado y, por tanto, hay que pensar en qué lo empleamos.

Los criterios de elección son tan variados como los intereses y estados de ánimo de cada lector. Puedo elegir un libro porque me entretiene o porque me enseña (sin que lo uno excluya lo otro) o por mil motivos más pero, si la elección es razonable, siempre lo elegimos porque nos aporta algo que necesitamos oír en este momento.

Vamos a dedicar las siguientes entregas de la sección A propósito de a la obra Ortodoxia, de Chesterton.

Se trata de una especie de ensayo, ameno pero ensayo, publicado en 1908 y que recoge en cierta forma el itinerario intelectual de Chesterton (1874-1936). Chesterton es hijo de su tiempo: asume intelectual y vitalmente las ideas y las experiencias de su época, de la Inglaterra y del mundo occidental de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Asume pero no se somete: muestra su grandeza al cuestionar su mundo, al confrontarlo con un criterio que le permite dar al tiempo, al hombre y a la eternidad, a cada uno, lo que es suyo.