miércoles, 1 de mayo de 2013

Sinceridad-libertad



Un hombre sincero en la corte de un príncipe es un hombre libre entre esclavos. Aunque respete al Soberano, la verdad, en su boca, es siempre soberana y, mientras que una multitud de cortesanos es el juguete de los vientos que reinan y de tempestades que retumban en torno al trono, él está firme e inquebrantable, porque él se apoya en la verdad, que es inmortal por su naturaleza e incorruptible por su esencia.

Montesquieu, Elogio de la sinceridad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario