miércoles, 10 de abril de 2013

Justicia


«Entonces, mi querido amigo, parece que ya encontramos en qué consiste la justicia: no es otra cosa que en hacer cada uno lo suyo»
Platón, República, 433 c.

Atención al sentido de la vida


el diálogo «trata sobre lo que más en serio debería tomarse un hombre, por poco entendimiento que tenga: ¿qué podría serlo más que esto?: ¿de qué forma hay que vivir»
Platón, Gorgias, 500 c.

Atención al sentido de la vida


Cuando Trasímaco pretende abandonar el diálogo, Sócrates le anima a participar señalándole cuál es el tema que hay en juego: «¿Crees que es un asunto baladí el que has tomado por tu cuenta, y no ya el definir la norma de conducta a la que ateniéndonos cada uno podamos vivir más provechosamente nuestra vida?»
Platón, República, I, 344 e

martes, 9 de abril de 2013

9.2. Entre el hoy y el quizá mañana



Jaime Ballester (2013)

Pinocho abandona su casa para formarse, para realizar su mejor opción. Cuenta para ese viaje con todo lo que ha recibido. Tiene esas posibilidades porque se le han entregado una serie de capacidades, como un regalo. Y sale ilusionado a sacarle el mejor partido.

Ante la tesitura de seguir el camino hacia su mejor posibilidad o posponerlo a favor de un entretenimiento momentáneo, Pinocho cede. Decide tomarse un respiro, aplazar lo que iba a hacer hoy (oggi) y dejarlo para mañana (domani):
«Hoy (oggi) iré a oír los pífanos y mañana (domani) a la escuela; para ir a la escuela siempre hay tiempo».

sábado, 6 de abril de 2013

Las enaguas de las maestras


El asunto del vestido y desvestido femenino siempre ha tenido su tirón y su morbo. Pero cuando las leyes se han detenido ahí, el sainete se ha convertido en esperpento.

Mi amiga Celia me envía un impreso de un contrato de trabajo. Se trata de un formulario para maestras fechado en 1923. Me lo hace llegar con intención jocosa, porque la cosa tiene su gracia.

miércoles, 3 de abril de 2013

9.1. La elección de Pinocho



Jaime Ballester (2013)

En cuanto deja de nevar, Pinocho intenta realizar su tarea. Acepta el irrenunciable quehacer de todo hombre: mejorar en la medida de sus posibilidades, perfeccionarse, alcanzar la mayor plenitud posible. Además, se lo ha prometido a Geppetto.

Ya ha aprendido cosas sobre sí mismo, gracias a sus errores y a la paciente sabiduría de su padre. Abandona ahora la casa, pero no caprichosamente. Esta vez sale al mundo para continuar su formación.

viernes, 29 de marzo de 2013

¿Educación? No, gracias




Hace pocos años murió un conocido. Tenía cuenta en Facebook. Ahí éramos amigos, no simples conocidos: cosas del Facebook. Durante algún tiempo este amigo cibernético continúo invitándome a participar en eventos varios. Daba un poco de repelús recibir misivas del difunto, por muy amigo que fuese.

Y es que no hace falta recurrir a la Santa Compaña, la bona xente, ni al hortera Jálogüin para sacar a pasear los muertos, a los muertos-muertos digo; no a los muertos-vivientes, que esos se pasean solos. La historia de las huestes del Cid sacando a guerrear el cadáver de su señor ilustra la misma idea: un cadáver, un muerto bien muerto, convenientemente compuesto y expuesto aún puede dar mucha guerra.

Esto es lo que pasa con nuestro sistema educativo, que está muerto pero sigue dando guerra. Las huestes de la progresía, después de dejar a sus retoños en el Liceo o en Maristas, aún sacan a pasear su cadáver bramando en los periódicos u organizando manifestaciones en defensa de la escuela pública, inclusiva, progresista y logsiana.